Blog dedicado a transcribir entrevis y artículos biográficos así como imágenes de Américo Fernández.
sábado, 26 de junio de 2021
Cronista AMÉRICO FERNÁNDEZ / por Aníbal Laydera Villalobos
(Tomado del libro “Inteligencia Venezolana del Siglo XXI" del escritor mirandino Aníbal Laydera Villalobos).
AMÉRICO FERNÀNDEZ
En el minúsculo terrón insular de Coche, colocado cual guardián marino frente a Las Marites, en Margarita, y de Araya, en el estado Sucre, equidistante apenas unos quince kilómetros de ambas costas, embadurnado de sal y yodo, aturdido de sol, redimido de luna, acaso de la mano de Egeria, divinidad de Camenas, ninfa de las aguas, de las fuentes inextinguibles, y de la inspiración lumínica de Numa (Numa Pompilio), o conducido al portentoso Orinoco en las alas maravillosas del Águila Tonante, o de un gnomo, elfo, duende, posiblemente de Tchin, conducido a los rumbos de tierra firme bajo los efectos del eretismo de una vibración hierática, hasta abismarse ante el sorpresivo encuentro con la mágica presencia lapídea, erecta en medio del padre de nuestros ríos, donde afinca su paso itinerante.
Nace en San Pedro de Coche , y en las distancias del tiempo, cuando las aguas del mar alborotadas arrancaron las piedras, desplazaron las arenas, redujeron a un puño el territorio natal y golpearon furiosas los hombrillos de otras islas cercanas y lobanillos peninsulares, tal vez de los lejanos océanos y de Pangea, una indivisible chispa le propicia el talento, le traza cien mil caminos de candiles laudables para desparramar de inestimables bienes a su otra patria chiquita.
Conozco al cronista Fernández de vista y trato, y tengo firme convicción de sus valiosas actuaciones, indudable pedestal para el recuerdo y legítima satisfacción.
De verdad, me llena de alegría su dedicado empleo a la cultura de la famosa Angostura, «odalisca tendida al cuello del agua», cerca del emporio rocoso; el don del morocoto; la cíclica aparición de la sapoara, de invariable ortografía, ocasionalmente tortugas, bagres, babillas y bandadas de plumíferas que cunden de cánticos sus ámbitos y riberas.
¡Salve, y que viva la creatividad del tesonero amigo que impone la tenacidad en provecho del espíritu y del saber que jamás fallece en el signo de las mejores causas!
martes, 20 de diciembre de 2016
Profeta en otra tierra / Javier Auqué Lara.
"ULTIMAS NOTICIAS" CARACAS,
VIERNES, 16 DE DICIEMBRE DE 1994
Como las brujas en "La Tragedia de
Macbeth", de William Shakespeare, vaticinan al duro "thane" de Cawdor: "¡Salve,
Macbeth, que en el futuro serás Rey!", en uno de sus aquelarres, yo fungí
de gratuito arúspide al predecir que Américo Fernández aseguraría para sí "cuando caigan los
bosques, muera el hombre, y al final de los años, canta el cisne", para decirlo con un laureado
poeta, el lauro consagratorio en un escrito que firmé, a propósito de la aparición de su magnifica obra
"Historia del Estado Bolívar".
Algo de lo esbozado entonces parece comenzar a
materializarse: la adopción del volumen por parte de algunos organismos oficiales como texto indicado
para el saludable estudio de la Historia, tanto entre docentes de la primaria y
secundaria, como entre los de estudios
superiores o especializados.
Otro de los aspectos si se ha cumplido a
cabalidad. Me refiero a la exaltación de este intelectual estudioso de la
Academia de la Historia, por su puerta más amplia y brillante, pues el verso de DéAnnunzio
confronta un axioma irrefutable: "Del tiempo la ardua sentencia". Que es,
exactamente, lo acontecido a este escritor y periodista sembrado en Guayana
para llevar a conocimiento de la Nación y del Continente la vida da una región pródiga, grata y extraordinaria como la que más.
La noticia en referencia provino de una
información de Venpres, firmada por el periodista Gustavo Naranjo Jr. y publicada en el vespertino El
Mundo. Pocas satisfacciones
han hecho latir mi corazón como esas 43 líneas. Y, consiguientemente ha
derivado de ello una necesaria conclusión: si todos practicamos la lección
impartida por este maestro, ahora
togado, que es Américo Fernández, al tomar a la provincia como base y objetivo obligados de sus ensayos para lanzar su
nombre como catapulta hacia la consagración,
entonces otro sería el acervo histórico, cultural y científico de esta América nuestra.
En
Américo Fernández el hecho histórico pasa en forma castigada por la alquitara
de su privilegiada pluma, para convertirse
en agua clara, fresca y transparente y llegar hasta el lector para constituirse en saludable tónico para
su cultura en ciernes. Que en una consideración
colateral, es la verdadera función de escriba y testigo de la epopeya del hombre
a su paso sobre el globo terráqueo. El sociólogo con Arnold J. Toynbee a la
cabeza
viene
después. La piedra sillar o angular la labra y coloca el historiador autentico,
veraz, incontaminado, vertical.
Con lo afirmado por
Agathon, filósofo griego del Siglo IV antes de Jesucristo, en el sentido
de que "ni Dios puede cambiar al pasado" el intelectual ha enfrentado
y respetado la
grandeza de esta importante disciplina. La misma de a de don Miguel de
Cervantes Saavedra,
quien dice en su obra: "El ingenioso Hidalgo, Don Quijote de la
Mancha", "La historia, émula del tiempo, depósito de las acciones,
testigo de lo pasado; ejemplo y aviso de lo presente,
advertencia de lo porvenir", y de ningún modo como lo afirmado por Anatole France con su
inconfundible estilo, la historia, impurita y disoluta, vendida a los
poderosos, sostenida a sueldo de los reyes, enemiga de los pueblos, mísera y
falsa".
La disciplinada, metódica y elevada actitud de
Américo Fernández en Guayana, ha servido igualmente para dar vigencia a la
bíblica admonición del Divino Maestro, cuando en Nazareth, su
patria chica, exclama, no sin dolor, "¡Nadie, es profeta en su tierra!",
sacras palabras que el apóstol San Marcos se encarga de trasmitir a la
posteridad en un elevado magisterio
para ser grabadas en oro en el alma misma de los pueblos
Américo Fernández /Entrevistado por la estudiante Norka Torres
Cuéntenos un poco sobre su
trayectoria profesional, ¿cuándo comienza?
R.- Mi trayectoria como periodista podríamos
decir que comienza en Ciudad Bolívar como columnista del diario El Luchador. Mi primer artículo apareció en ese vespertino
el jueves 10 de marzo de 1955 titulado
“Guayana tierra fértil pero estéril”.
Alertaba sobre el peligro que corría la agricultura avasallada por la
explotación del hierro. Luego pasé a columnista
del matutino El Bolivarense en el cual llegué a ser Redactor y Director. Corresponsal de Últimas Noticias, La Esfera , El Mundo y Elite
después. Durante 25 años (1965-1990) ejercí en Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana las funciones de corresponsal
del diario El Nacional, mereciendo en dos ocasiones el Premio Federico Pacheco
Soublette. Participé en el Seminario para líderes de la Comunicación Social
en la Universidad
de Wisconsin, mayo de 1969. Realicé un curso intensivo de inglés en la Anglo.Continental ,
Londres, 1978. Fui certificado como
Locutor en 1987. Escribí de manera permanente reportajes especiales para los
diarios El Luchador, El Bolivarense, El Expreso, Correo del Caroní y revistas El Minero y Edelca. Escribí
diariamente los editoriales de El Expreso (1992). Siendo Corresponsal de El Nacional resolví
confirmarme como periodista en la
Escuela de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades
de la Universidad Central ,
de donde egresé con calificaciones promedio en el grado de Magna Cum Laude
(1991) El 29 de diciembre de 1989 fui designado por el Concejo
Municipal, Cronista de la ciudad y desde entonces he escrito 20 libros, todos
vinculados con la historia del Estado Bolívar y la ciudad capital.
¿Qué recuerda de los años de su infancia
y juventud?
R.- Que vendía maní en la puerta del
cine y al comenzar la película escalaba los muros para disfrutarla. Recuerdo
los espectaculares juegos de trompo a lo largo de las calles de tierra, la Vieja y la Semana saltando y empujando una piedra plana sin
perder el equilibrio, la metra hasta lograr hoyo; los papagayos elevados desde
los cerros vecinos, los patines, la pelota sabanera, el zumbador, el boliche,
el escondido, las batallas campales con frutos de árboles silvestres, nadar
hasta los barcos surtos en el puerto, tocar las campanas de la Iglesia , molestar a
ciertos personajes de la picaresca lugareña y las palizas por las quejas del
Maestro.
Nací en una isla de
pescadores, pero no tuve la oportunidad de aprender a pescar. Mi madre que era costurera abandonada por mi
padre que era Juez y Jefe Civil, le preocupaba más la educación escolar de sus
cinco hijos, pero a mi no me entraba la letra a fuerza de represión y
castigo.. Sujeto al balandrán de un sacerdote que solía visitarnos, pude
salir de la isla, pero el Padre sólo quería que levara el automóvil y lo
ayudara en los ritos de la iglesia hasta que ahorcó los hábitos y así pude
acogerme al amparo de otro sacerdotes más benevolente, un Padre catalán de la
orden carmelita que me puso en la escuela.
Me fue mejor porque mi maestra de cuarto grado era normalista e intuyó
mi vocación de periodista al nombrarme coordinador del primer periódico mural
de la escuela. Allí comenzó todo a pesar
de la interrupción de dos años en la Escuela
Técnica Industrial de Caracas amparado por una beca específica
para esa carrera. .
¿Sus amigos?
Son tantos que preferible es no
nombrarlos por temor a que alguno de ellos se quede por fuera.
¿A qué edad se casó?
R.
A la edad de 18 años con la poeta Teresa Coraspe. Tuve con ella cinco hijos. Me divorcié y en el curso de un flirteo
ocasional tuve el sexto hijo con una
Profesora.
¿Libros escritos?
R.-. Autor de varios libros, entre
ellos: Cronología de Venezuela
(1980, 15 ediciones), autorizado para la Escuela Básica por
el Ministerio de Educación; Huyapari (1989,
2 ediciones) obra que recopila sus colaboraciones en las revistas infantiles
Uyapar, Tricolor y Ventana Mágica; Historia
del Estado Bolívar, en dos tomos (1994); 200 años de la
Diócesis de Guayana (1991), editado por la Alcaldía de Heres; La
Electricidad de
Ciudad Bolívar (1990 -2000)) (una
edición con motivo de los 80 y otra con motivo de los 90 años), Historia de los pueblos y crónicas del
Estado Bolívar (2003); El Dorado,
mito hecho realidad (Caracas, 1996); editado por la CVG ; Angostura a la luz del Correo del Orinoco (1997); Breve Historia de la Procuraduría General
del Estado Bolívar (1995); Coautor
de Venezuela y su Geografía,
Región Guayana (bilingüe) de la Editorial Minerva
de Caracas (1992); de la obra Mitos,
Cuentos y Leyendas de Guayana (Barquisimeto, 1999); Guayaneses Prominentes (Tipografía Litografía Horizonte-
Barquisimeto, 2000); Manuel Piar,
guerrero de mar y tierra (20001); Periodismo
en Guayana (2004)y “Ciudad Bolívar a
grandes rasgos” (2006). “El Luchador
de ayer” (2006) Cronología del
Estado Bolívar (2007). Libros inéditos: Cronología Universal,,
Angostura Siglo XX, Recorrido anecdótico por la Historia de Guayana,
Cronicario de Guayana, Historia de la Orden Congreso de Angostura y Turismo en Guayana.
Participé en la serie Wadaka de la Editorial Santillana
y en otro con motivo de los 40 años de Edelca. Prologuista de varias obras
literarias, entre ellas “Héroes y espantapájaros” de Mimina
Rodríguez Lezama e “Imágenes y Testimonios” de la premio nacional de poesía Luz
Machado.
¿Algún premio en especial?
R.-. Distinguido en varias ocasiones
con el Premio Regional de Periodismo Andrés Roderick, con el Premio Municipal
de Periodismo J. M. Gómez Rengel y con el Premio de periodismo CVG-Ferrominera
Orinoco. Premio de la
Cultura Brígido Natera Ricci, 1981. Condecorado con la Orden Andrés Bello en
su primera clase; con la
Orden Francisco de Miranda en segunda clase; Orden Congreso
de Angostura en segunda clase; Orden Tomás de Heres en segunda clase; Orden
Francisco Esteban Gómez del Estado Nueva Esparta en su primera clase; Botón
Ciudad de Barquisimeto en clase única; Orden 16 de Septiembre del Estado Mérida
en su primera clase; Condecoración Batalla de San Félix del Colegio de Abogados
del Estado Bolívar. Es autor del Proyecto de Ley que crea el Archivo Histórico
de Guayana y de las Ordenanzas sobre el Cronista Oficial y Condecoraciones del
Consejo Municipal de Heres. Ingresó el 9 de junio de 1994 como Socio
Correspondiente de la
Academia Nacional de la Historia. Primer
Presidente de la Asociación
de Cronistas del Estado Bolívar; Ha sido Miembro del Consejo Superior del Museo
Soto en representación de la CVG ,
Miembro de la Asociación
de Amigos del Jardín Botánico, Miembro Directivo de la Fundación Escuela
Taller Angostura; Director Principal de la Fundación Museo
Histórico de Guayana y desde 1991 realiza periodismo de investigación para
varios periódicos y revistas nacionales y regionales.
¿Recuerdo algún suceso circunstancial
o anecdótico que le haya ocurrido?
R.-Un avión cargado de turistas se
estrelló cerca de Canaima y tratando de llegar al sitio logré una cola en el
primer avión de salvamento. Llegué al
lugar del siniestro desprovisto de libreta, bolígrafo y cámara fotográfica,
herramientas principales de un periodista.
De manera que me vi forzado a
utilizar la de los propios cadáveres esparcidos en el sitio. Algo mortificante, pero la labor del
periodista es así, no tiene excusas.
¿A qué hora escribes?
R.- Un reportero escribe a cualquier
hora. Está preparado y entrenado para hacerlo
al instante de la noticia. Distinto
ocurre con el escritor. Yo que he dejado
atrás el reporterismo de calle para dedicarme a la investigación y a los libros
prefiero las horas de la madrugada para reflexionar y darle rienda suelda a las
ideas sobre el teclado de la computadora sustituta en estos tiempos de la
tradicional máquina de mecanografiar.
¿Cuál es el objeto más valioso que
atesora?
R.- Un cencerro de cobre que me trajo
como subvenir de Nairobi (África), una psicóloga amiga que posteriormente murió
de tránsito en Italia a causa de una neurisma.
¿Algún amuleto para protegerse del
mal o ligar la buena fortuna?
R.- No soy supersticioso ni
fetichista. Creo en mis propias fuerzas
internas.
¿Quién es el héroe mayor de la historia venezolana?
R.- La misma historia venezolana nos
señala que es Simón Bolívar, pero también admiro a Antonio José de Sucre,
humanizador de la guerra y José Antonio
Páez que nos legó el gentilicio de venezolano.
¿Su mayor imprudencia?
R.- Haber pasado sin excusas por el
medio de dos personas que se hallaban dialogando.
¿Cuál es su dicho preferido?
R.- Las apariencias engañan.
¿Qué opina del periodista venezolano
actual?
R.- Carece de la mística,
pasión, combatividad y romanticismo del
periodista del siglo XX. El actual es
más cómodo y pragmático en términos generales porque puntualmente los hay que
son unos profesionales fluidos, coherentes, cultos y agudos.
¿Qué capítulo borraría de la Historia de Venezuela?
R.- De la Historia de Venezuela no
se podría borrar ningún capítulo por más horrendo que sea a menos que se trate
de una falsificación de los hechos. Lo
triste y lo que el habitante sensato
desea es que la historia de los pueblos no se escriba con sangre. La desgracia de Venezuela han sido sus guerras
intestinas, siempre con un origen oscuro rayano en la lujuria del poder
¿Qué escena bíblica le gustaría
presenciar?
R. La resurrección de los muertos.
¿Cuáles sus aspiraciones?
Vivir tanto como el Indio Cara
Arrugada para poder darle rienda suelta a todas las ideas que tengo en la
mochila.
Triunfos, fracasos ¿qué nos dice de
eso?
R. Para triunfar en cualquier aspecto
de la vida hay que tener bien claro lo que se quiere y tratar de lograrlo con
voluntad indomable, pero sobre todo con: disciplina, orden e intensa
perseverancia.
AF colaborador de la Revista Infantil UYAPAR
CONOZCA A NUESTROS COLABORADORES
Américo Fernández
Ustedes, pequeños lectores, seguramente que experimentan natural inquietud por conocer más humanamente a nuestros colaboradores, es decir, a quienes con frecuencia se dedican a escribir de manera amena y sencilla para los niños y jóvenes aficionados a esta revista.
La Dirección de Uyapar, desde luego, quiere complacerlos y hoy vamos a comenzar por presentarles a una persona que lleva más de cinco años escribiendo para ustedes. Se trata de Américo Fernández. El es periodista. ¿Saben ustedes qué es un periodista? Es un profesional dedicado a estudiar, investigar y tratar los temas implicados en la vida de una sociedad, para procesarlos en lenguaje claro y transmitirlos a los lectores a través de los periódicos u otros medios de la comunicación social.
Pues bien, Américo Fernández hace ese trabajo diariamente y por eso posiblemente le es fácil escribir para una revista como Uyapar, sólo que aquí él debe hacer un esfuerzo para utilizar un lenguaje más sencillo todavía, capaz de ser entendido por niños y adolescentes.
En Uyapar este periodista ha escrito o tratado más de sesenta temas, todos gratos a la curiosidad y mentalidad de los niños. El primero versó sobre el Diamante de Barrabás, publicado en la edición 101, de octubre de 1974.
Naturalmente que él no sólo escribe para Uyapar. También es colaborador de Tricolor y con Régulo Carezo y Pedro Orta, trabajó en una página infantil que salía semanalmente en el diario El Bolivarense cuando era tabloide. Sus trabajos profesionales más frecuentes y abundantes son para el periódico El Nacional, donde lleva quince años. En general, su producción periodística y literaria se halla dispersa en muchos periódicos y revistas locales y nacionales.
Recientemente publicó "Cronología de Venezuela", un libro que abarca 365 episodios y personajes de la historia patria, desde su descubrimiento hasta nuestros días. Tiene otros libros en preparación. Además de periodista, Américo Fernández fue Presidente de la Asamblea Legislativa del Estado Bolívar. Secretario General por varios períodos del gremio de periodistas; junto con otros intelectuales ayudó a la fundación de instituciones artísticas y culturales como la Casa de la Cultura de Ciudad Bolívar y los Museos Soto y Correo del Orinoco. Ha ganado varios premios de periodismo y aunque nacido en una islita de cinco kilómetros al sur de Margarita —Isla de Coche— donde los niños construyen sus propios juguetes, la mayor parte de su vida ha transcurrido en Ciudad Bolívar donde trabaja y piensa para ustedes.
17
lunes, 19 de diciembre de 2016
Percepción sicológica
La psicóloga Graciela Rincón para Américo Fernández
Qué le gusta?
-Le gustan sus labios, sus dientes,
Qué siente?
-Entusiasmo -Curiosidad -seguridad -Atracción
física. Su tamaño, el ancho de sus hombros, la suavid.ad de sus manos. La
estimula muchísimo!
-No toma
-No fuma
-Es prudente
-Es valiente
-Protesta con sentido político
-Controla sus emociones
-Es claro consigo mismo
-No es dramático
-Trata de ser objetivo en sus problemas
-Es solitario
-Le gusta leer. Comparte en profundidad y no en extensión sus emociones
-Es trabajador
Es luchador. Tiene impulsos de superación
Es inteligente
-Toma las cosas con calma
-Es fuerte
No se deja apabullar
-Es sencillo
Es curioso
Habla bien
El tono de su voz
El tono o timbre de su risa
Es ágil
Es delgado
Sentido práctico
Qué cosa quisiera que cambiara?
-Su timidez
-El miedo al riesgo
-El miedo a las pérdidas
-No tomar iniciativa en los afectos
-Dejarle mucho tiempo al tiempo
-Poca preocupación por el aspecto físico
-Poca complacencia con su cuerpo
-Pelo muy
largo
Mucha concentración o dedicación al trabajo
-Algo de desconfianza
Relaciones
afectivas muy patológicas
-Ser más abierto ante las ideas, proyectos o nuevas
experiencias
-Mucho realismo y poco valor a lo material
(Todo esto en base a percepciones
que pueden ser subjetivas)!
domingo, 18 de diciembre de 2016
Mar y Río en la vida de Américo Fernández / Diario Primicia
Diana
Conde.
Junio 2011
El 26 de
junio de 2011 16:39, Diana Conde <dianaconde1988@gmail.com>.
:
El periodista y Cronista oficial de Ciudad Bolívar es oriundo de una isla de pescadores y cuando le preguntamos por su edad me dijo que " mi madre no me dijo exactamente la fecha porque no es importante, lo importante es la existencia activa y creadora del ser humano en cualquiera de sus fases. Un poeta cuyo nombre no recuerdo dijo:
"No importa cuántos años tienes, lo importante es cuántos te faltan por vivir". Hoy
en día > mueren más jóvenes que ancianos. Entonces, para qué sirve la edad?"
Su madre fue una costurera llamada Evangelia Fernández y su padre
el bachiller Jesús Ramón Coello, hijo del Gobernador de Nueva Esparta General Pablo Coello.
Muchos hermanos, pero por parte de la madre sólo José Jesús, Petra Margarita, Luis José, Elena Mercedes.
Casado y divorciado con la escritora Teresa Zoraida Coraspecn la cual tuvo a Ángel Américo, Rusalca, Ondina, Riolama, Aror y un sexto hijo fuera del matrimonio (Jesús Américo, 17 años)
¿Algún personaje que haya marcado la historia de su vida?
> R. Ninguno.
>
> 7. ¿Algún acontecimiento que recuerde con especial cariño?
>
> R. Mi viaje y estada en Londres durante dos meses tratando de aprender el inglés en la Anglo-continental, una experiencia bellísima)
¿Alguna anécdota que ud considere ha hecho de ud la persona que es hoy?
> R. Abandonar la isla de Coche donde nací después de haber sido expulsado
del tercer grado por mentarle la madre al maestro. Abandoné la isla pegado del balandrán de un sacerdote que después ahorcó los hábitos por lo que me
> recogió un sacerdote de la Orden Carmelita de origen catalán que como Don
> Bosco amaba mucho a los niños. Fue quien me abrió los ojos al
conocimiento.
>
> 9. ¿Quién ha sido la persona más importante de su vida?
>
> R. Mi madre, indudablemente. Una costurera que confeccionaba los
vestidos a
> las mujeres de los pescadores. En la isla había otra costurera que
le
> confeccionaba a la gente distinguida de la comunidad.
>
¿Mejor amigo?
>
> R. La amistad siempre ha sido gremial porque durante toda mi vida
> profesional he estado militando o dirigiendo gremios u organizaciones
> políticas, sociales y culturales.
>
> 11.¿Cómo es un día de su vida?
>
> R. Despertar a las 4 de la madrugada para leer hasta las 5:30
de la mañana
> cuando prendo la Televisión para enterarme de los titulares de la
prensa
> nacional, internacional, de provincia y de algunos comentarios.
Viene
> después el desayuno, salir a comprar los periódicos, seguidamente
atenderle
> a estudiantes o a quienes requieren información sobre algún tema vinculado
> con la ciudad o la región, finalmente, sentarme ante la Computadora
para
> leer y responder los correos, cumplir con mis compromisos periodísticos,
> gremiales e institucionales y jugar ajedrez.
>
> 12. Si hubiese podido ejercer otra profesión ¿Cuál sería?
>
> R. Creo que nací sólo para escribir.
>
> 13. ¿Cómo se describiría Ud?
>
> R. La psicóloga Graciela Rincón me describió así: Persona de trato amable,
> no pide nada, compresiva, segura de sí misma, mente abierta.
Positivista,
> activo en las luchas por reivindicaciones sociales. Popular,
temperamental
> y amante caprichoso, sensible, honesto y compañero tolerante, con sentido
> muy preciso de la justicia.
>
> 14. ¿A qué personaje histórico venezolano admira más y por qué?
>
> R.- A Miranda por aventurero y soñador, a Bolívar por su inteligencia
> impulsiva, elocuencia, talento visionario y a Sucre por guerrero racional,
> con gran sentido del honor, talentoso y humanitario.
>
> 15 ¿Cree que la sociedad venezolana no conoce bien su historia?
>
> R. Diría que la mayoría de la sociedad venezolana no conoce bien su
historia
> Si tuviese conciencia de ella tendríamos gobernantes civilistas,
> ejemplares y progresistas.
>
> 16.¿Considera que estamos cometiendo los mismos errores políticos?
>
> R. No sólo estamos repitiendo errores políticos del pasado sino que
estamos
> agregando otros que por su fatalidad desconocíamos en la práctica
HERODOTO EN GUAYANA/José Alberto Medina Molero
Luego de casi 2.500 años, entre nosotros, los guayaneses, se encuentra un perfecto y digno émulo de Heródoto de Halicamaso. Vive en Ciudad Bolívar y por más señas responde al nombre de Américo Fernández, memoria viviente de la región y cronista de hechos y perplejidades.
Cicerón, el gran orador y tribuno romano, bautizó a Herodoto como “el padre de la historia”, pues fue éste quien primero plasmó con rigor, con pasión, afecto y constancia la historia de los tiempos de Pericles y de mucho antes de esa época. Con esa misma entrega a través de libros y sobre todo de una columna diaria titulada Tópicos y semblanzas, Américo Fernández nos desgrana con fluidez, y no poca amenidad, las cuitas, las amarguras, las hazañas, alegrías y enconados sinsabores de estos parajes que albergaron leyendas, ataques piratas, actividades artísticas, correos áureos, guerras de independencia y no pocas aventuras.
Como Herodoto, Américo Fernández considera su deber informar, indagar, recopilar, explorar y saber, conocer, para poder transmitir ese racimo de circunstancias, fechas y retratos, pintados con acierto de pulso sereno y sabio, de los personajes que colmaron la historia de Guayana y la del país. Y lo hace con fruición, con deleite. En una entrevista, para Commodities Venezolanos, revista de publicación trimestral, refirió Fernández:
“La historia es una cadena de sucesos con muchos protagonistas. Protagonistas democráticos apoyados en la fuerza cívica popular y protagonistas autoritarios apoyados en las fuerzas de las armas”.
Cuando en la referida entrevista se le inquirió acerca de qué le gustaría presenciar si pudiera utilizar la máquina del tiempo soñada por H.G. Wells, no dudó en contestar: “Particularmente por su relación con Guayana la batalla de la Somme, el primero de julio de 1916 (Primera Guerra Mundial), donde un guayanés participó y las noches románticas, casi obligadas del pintor Jesús Soto en el Barrio Latino de París para sobrevivir y triunfar como uno de los pioneros del arte óptico”.
En sus juicios, en ese apostolado por recabar la verdad y desentrañar el pasado remoto y no tan distante, y llevarla a sus semejantes en forma sencilla, tal cual Herodoto (otra feliz coincidencia con el escritor de 400 a.C.), se aprecia una honesta dedicación a su oficio, sobre el que está muy claro que no hubiese querido ningún otro.
La gran diferencia con el historiador de la antigüedad es que Américo Fernández está siempre urgido por la tiranía de la edición diaria, eso hace que su labor sea aún más exigente, más sacrificada y valiosa, sobre todo a sus provechosos 70 años de edad. Muy probablemente tenga razón Fernández, cuando afirmó en la entrevista citada que:
“La vida es una aventura del cuerdo y el soñador implacable que todos llevamos por dentro...”.
En Guayana somos bastante afortunados de contar con un digno y desvelado sucesor del gran Herodoto, Américo Fernández. Un gran valor humano,
Lunes, 10 de Octubre de 2011
¡patrimonio nuestro!
Jamedina11@gmail.com
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